Climatización
Dedicamos mucho presupuesto y recursos energéticos para el confort de nuestros hogares. Te damos las claves para hacerlo de forma eficiente.
Calefacción

- Una temperatura de 20°C es suficiente. En los dormitorios puedes rebajarla entre 3 y 5 °C más.
- Para ventilar una habitación, basta con abrir las ventanas durante 10 minutos.
- Las válvulas y los termostatos programables son asequibles, fáciles de colocar y se amortizan rápidamente porque ahorran entre un 8 y un 13% de energía.
- Cierra las persianas y cortinas por la noche: evitarás importantes pérdidas de calor.
Aire Acondicionado
- Reduce el calentamiento de tu vivienda: instala toldos, cierra persianas y corre las cortinas en horas de máximo calor.
- Un ventilador de techo, puede ser suficiente para mantener un adecuado confort
- A la hora de la compra, adecúala a tus necesidades y asesórate por profesionales
- Fija la temperatura de refrigeración a 25 °C desde el encendido hasta el apagado.
- Evita que el sol incida en los aparatos de refrigeración. Si las condensadoras están en el tejado, cúbrelas con un sistema de ensombramiento.
Agua caliente
- En la ducha, los reguladores de temperatura con termostato, ahorran entre un 4 y un 6% de energía.
- Una temperatura entre 30 °C y 35 °C es más que suficiente para dar sensación de comodidad en el aseo personal.
- En baños y cocina cambia los grifos independientes para el agua caliente y el agua fría, por un grifo de mezcla monomando.
Aislamiento
Entre el 25 y el 30% de nuestras necesidades de calefacción son debidas a las pérdidas de calor que se originan en las ventanas.
En invierno, un cristal simple pierde por cada m2 la energía contenida en 12 kg de gasóleo.
- Instala ventanas con doble cristal, o doble ventana, y carpinterías con rotura de puente térmico. Ahorrarás la mitad de energía.
- Aísla los cajetines de las persianas y evita que tengan rendijas.
- Detecta las corrientes de aire en ventanas, puertas y conductos (usa una vela en días de mucho viento y si la llama oscila, la habrás detectado) y emplea medios sencillos y baratos como la silicona o la masilla para tapar las rendijas.
- Cierra el tiro de la chimenea cuando no la uses.









